En un lejano pueblo se organizó una carrera de sapos, con el objetivo de alcanzar llegar a lo alto de una gran torre.
Había en el lugar una gran multitud. Mucha gente para vibrar y gritar por ellos. Comenzó la competencia.
Pero como la multitud no creía que pudieran alcanzar la cima de aquella torre, lo que más se escuchaba era:
– ¡Que pena! Esos sapos no lo van a conseguir… no lo van a conseguir…
Los sapitos comenzaron a desistir. Pero había uno que persistía y continuaba subiendo en busca de la cima.
La multitud continuaba gritando:
– ¡Que pena!! Ustedes no lo van a conseguir…
Y los sapitos estaban dándose por vencidos, salvo aquel sapito que seguía y seguía tranquilo, y ahora cada vez más con más fuerza.
Ya llegando el final de la competición todos desistieron, menos ese sapito que curiosamente en contra de todos, seguía. Llegó a la cima con todo su esfuerzo.
Los otros querían saber qué le había pasado. Un sapito le fue a preguntar cómo él había conseguido concluir la prueba.
Y descubrieron que… ¡Era sordo!

Reflexión:
¡No permitas que personas con pésimos hábitos de ser negativos derrumben las mejores y más sabias esperanzas de tu corazón!
Recuerda siempre el poder que tienen las palabras que escuchas o veas.
Por lo tanto, preocúpate siempre de ser ¡POSITIVO!Moraleja: Sé siempre SORDO cuando alguien te diga que no puedes realizar algún sueño.
Montse Parejo
Psico-Oncóloga
3 comentarios
  1. El Kebir
    El Kebir Dice:

    Hola Montse, que gran idea esta de los relatos.
    Leyendo "una competecion de sapos" he recordado un juego bastante ilustrativo, que viene bien con esta historia y que seguro te servira para mostrar esta idea en tus terapias, yo lo aprendí en un curso de habilidades directivas, pero al final lo que viene a mostrar es como los demas influyen en nosotros, y sabiendo esto podremos tomar nuestras propias decisiones.
    Te cuento el juego por si te interesa.
    De un grupo de personas, aparta tres y explicales que cuando vuelvan a la sala donde estan el resto, de una en una y con los ojos tapados deberan tratar de encestar varias bolas de papel en una papelera.
    Ahora dirigete a los que estan en la sala y explicales lo que van ha hacer los otros tres, pero con la siguiente condicon.
    Al primero de ellos e independientemente de que enceste o no los papeles, deben animarle, aplauudirle y decirle lo bien que lo esta haciendo.
    Al segundo de ellos y tambien independientemente de si encesta o no, deben permaner en silencio, no decir nada, ni animarle ni abuchearle.
    Al tercero de ellos y nuevamente con independencia de como lo haga, si encesta o no, deben abuchearle, decirle que lo esta haciendo fatal y que no sirve para eso.
    Al final pregunta a cada uno de los tras "baloncestistas" como se han sentido y aunque probablemente el numero de aciertos al tirar el papel a la canasta haya sido muy similar, sus sentimientos seran completamente diferentes.
    Un abrazo
    Paco

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