Ser feliz


Ser feliz, es una decisión que hay que tomar todos los días, aunque nos cueste creerlo, no depende de las condiciones que uno tenga, sino de la actitud con la cual enfrentas los problemas.

Nos creemos que “resolvemos” los problemas y nos duele ver, que cuando resuelves un problema, luego aparece otro. Los problemas siempre aparecerán, te guste o no, son situaciones con las que te tocará lidiar, la diferencia está en la actitud que adoptes ante esa dificultad.

Creemos que la felicidad es el destino que hay que conseguir, creyendo que está fuera de nuestro alcance y que para obtenerla debemos de hacer miles de cábalas, sin darnos cuenta de que la felicidad tiene más que ver con la actitud que decidimos tener ante cualquier cosa que nos ocurre. Cuando consigues cambiar tu actitud ante algo que te desagrada, molesta o irrita, de manera milagrosa, haces que todo cambie, pues verás que tú energía cambia, la expresión que te permites manifestar también, consiguiendo cambiar la percepción que tienes de tu vida, es como si, aunque todo permanezca igual, sientes que algo ha cambiado y esa o ese, ha sido “Tú”.

Por eso, la decisión más valiente que hacemos cada día es tener un buen estado de ánimo. La felicidad es eso: decidir ser feliz.

Cuenta una leyenda que un día, un hombre le preguntó a Buda.

  • ¿Yo quiero la Felicidad?

Y Buda le respondió:

  • Primero retira “Yo”, eso es ego.
  • Después remueve “quiero”, eso es deseo.
  • ¿Qué te queda ahora?

“Felicidad”

Juntos venceremos

Besos y Abrazos




¿Sobre proteger es des proteger?


La sobre protección que se está realizando con la juventud de este país es brutal. Estamos tan preocupados en evitar que se frustren, que a la primera de cambio suelen obtener lo que ellos demandan. Nos esmeramos para que no tengan dificultades y sin querer, les estamos haciendo creer que todo en la vida es fácil, accesible y que lo tendrán todo a la mano.

Siento decirles que desgraciadamente esto no es verdad, así lo único que vamos a conseguir es hacerles más indefensos, débiles y no capaces de resolver sus propios conflictos.

¡Cuanto miedo tienen los padres a que su hijo fracase!

Muchos no se permiten ni tan siquiera que su hijo pueda suspender y mucho menos repetir, tratan de
hacer lo imposible para que esto, no ocurra.

Uno de los grandes problemas es que tendemos a ayudarles muy rápido, los elogiamos con mucha facilidad y los premiamos a la más mínima que hagan.

Aunque estemos en la era de la tecnología, a la que todos de una manera u otra nos hemos tenido que adaptar. Les estamos haciendo creer que “Internet”, les podrá resolver sus problemas, por eso tratamos de adaptarnos a ellos, creando “app” para que puedan encontrarlo todo más fácil, sin la necesidad de tener que pedir nada. Ellos son los que se «auto-medican» y gestionan lo que creen
que es bueno para ellos, sin contrastar la información que reciben, ¡si lo indica la red! Eso va a misa y creo que tampoco esto, es lo mejor ni más adecuado para ellos, ya que no todas las respuestas las van a poder encontrar en la tecnología.

Cada día nos encontramos con más problemas en las relaciones entre personas, no sabemos comunicarnos, ni expresar lo que sentimos ya que cada vez la comunicación es menor.

Por mucho que te “desvivas” por tus hijos, tendrás que asumir que son ellos los que tienen que asumir los riesgos para así aprender y poder enfrentarse a los conflictos que la vida les presente. No siempre van a estar para sacarles las castañas del fuego.

Me encanta esta frase de Tim Elmore:
“Debemos preparar a los niños para el camino, no el camino para los niños”.

Besos y Abrazos





¡Cómo te tratas!


Hacer cambios en nuestra vida es de todo menos fácil y más cuando se trata de empezar a darte tú, lo que esperabas recibir de alguien.

Te puedes llegar a sentir ofendid@, humillad@, despreciad@, atacad@, vejad@, …por mucho que te cueste creerlo, nadie te puede tratar así, a no ser que tú, se lo permitas.

Las artimañas que se pueden llegar a usar para llegar a doblegar y hacer sentir despreciable a una persona son brutales.

Ya lo decía Napoleón “Si quieres vencer a tu enemigo, hazlo sentir culpable”.

A veces, la más dolorosa y dañina es la que viene en el nombre del «amor». Aquel familiar (madre, padre, hermanos, pareja, hijos, …) que te trata mal pero como solemos decir, es que es mi «familia», parece que eso le da la libertad de agredir, chantajear, insultar, usar,… Eso ocurre porque quizás para ti, el concepto de “familia” es otro y tiendes a permitir una y otra vez que te hagan sentir mal, haciéndote ver que no vales, o qué no estás a la altura, o que tú no llegarás a ningún sitio.

No te lo creas, porque no es verdad.

La vida te está ofreciendo la oportunidad de darte cuenta de que efectivamente no necesitas a esa persona para vivir, el problema radica en que tú si crees que la necesitas.

No te voy a negar que, al hacer este cambio, el miedo no invada, ni que no sea doloroso. Es importante darte cuenta de que la vida, te está ofreciendo la posibilidad de empezar a vivir, para y por ti.

Dice un dicho «Cuidado con lo que toleras ya que estas enseñando al otro como debe de tratarte«.

La pregunta que debes de plantearte no es:

¿Porque me trata así? Sino ¿porque dejo que me siga tratando de tal o cual manera?

La diferencia es muy sutil y lo mejor de todo, es que te asombraras al descubrir que la respuesta la tienes tu.

Aprender a no necesitar la aprobación de los demás, en especial de esa persona a la que le otorgas tanto poder; ni el respeto; ni su cariño, es muy necesario para que puedas seguir navegando en tu vida.

Seguramente tengas alrededor gente que te traten muy bien, con respeto y con mucho amor, pero a estos no le das ningún valor porque sigues esperando recibir esto, de otra persona que, por un motivo ajeno a ti, no te lo está dando.

Recuerda, si no empiezas a darte lo tú, estarás a merced de aquel que sepa cómo anularte, porque tú, le habrás dado el poder para hacerlo.

Así que deja de esperar que la situación cambie y empieza a querer cambiar Tú.

Besos y Abrazos




La amabilidad


La amabilidad es una actitud muy poderosa que hace que la vida de las personas sea mejor.

Ser “amable” con los demás y en especial contigo mism@, marca un antes y un después en el devenir de tu vida.

¿Quieres ver cambios en tu vida? Solo tienes que poner en práctica está gran herramienta terapéutica.

“Cualquier persona puede ser amable”. Lo bueno, es que no tienes que estudiar para aplicarla, es gratis.

Cuando hablamos de amabilidad, hablamos de cosas muy simples, como escuchar al otro con atención, con una sonrisa, con poner una mano en el hombro, con un abrazo, con respetar la diversidad y la singularidad de la otra persona.

Es el amor sin condiciones, es un “te voy a aceptar tal como eres”.

Todos y cada uno de nosotros venimos de fabrica preparados para ser amable.

La amabilidad en palabras crea, Confianza. La amabilidad en el pensamiento crea, Bondad. La amabilidad en actos crea, Amor”, Lao Tzu.

¡Nos amabilizamos!

Besos y Abrazos




Relación de pareja


¿Alguna vez han tenido una relación de pareja?

A veces se sufre y mucho en las relaciones de pareja, ya que puede ser que no te sientas entendid@, o respetad@ o amad@ de la manera que te gustaría o desearías que fuese.

¿Cuántas veces te has visto, diciéndole a tu pareja?:

  • “Oye tú, hazme feliz”
  • “Oye tú, ámame”
  • “Cariño, tenemos que hablar de la manera en la que me amas, no me llega. Seguro que me estás amando correctamente, todo muy bien, pero ámame mejor”.
  • “Cariño, tenemos que hablar…te he dicho cienes de veces que no me gusta que me digas esto, o lo otro”. “Sé que me quieres, pero a veces tengo la sensación de que no te importo…” ¿Te suena?

¿Qué hacemos si nuestra pareja no se entera? Pues, terminas dejando la relación. O al revés, si tú no evolucionas o progresas adecuadamente te terminan dando el finiquito a ti.

De una manera u otra le otorgas al otr@ la capacidad de hacerte feliz.

Si lo miras de otra manera, en una relación de pareja se te está dando la posibilidad de darte cuenta de que tú no sabes amarte a ti mismo y no sabes relacionarte contigo.

Como diría Eckart Tolle, “Las relaciones no te causan ni dolor ni infelicidad. Tan sólo sacan a relucir el dolor y la infelicidad que ya está en ti”. “Las relaciones de pareja no están aquí para hacernos felices. Están aquí para hacernos profundamente consciente”.

¿De qué? Pues de ti.

Abrirte a la posibilidad de entender que la experiencia de una relación de pareja te da la posibilidad de conocerte. Podríamos decir, que una relación de pareja es el establecimiento de un acuerdo para el auto descubrimiento mutuo, basado en un auto descubrimiento individual.

Significa que “tú y yo” estamos juntos para que yo pueda descubrirme y que tú te puedas descubrir también.

Una relación de pareja nos brinda la oportunidad de poder vernos a través del otro.

El problema no es aquello que no me das, sino aquello que yo espero recibir porque aún yo, no me lo he dado.

Besos y Abrazos.




La paz es el camino


Aprender a aceptar la vida tal cual es, parece fácil, pero nadie nos enseño cómo había que hacerlo.

Aunque nos cueste creerlo, la paz es nuestro estado natural y por muchos conflictos que nos toquen afrontar, tenemos un regulador interno que intenta devolvernos a ese estado natural de serenidad que tendemos a perder.

El ser humano es como una goma elástica que, cuando se estira y la soltamos vuelve a recuperar su estado inicial de relajación. El problema radica cuando la goma la tensamos tanto que olvida su estado natural.

Como diría Gandhi, “no hay camino para la paz, la paz es el camino”.

¿Te has parado a pensar qué te quita o te hace perder la paz?

El día tiene las mismas horas para todos y el reloj en cambio parece trabajar al servicio de unos y en contra de otros, ¿dónde está el secreto? Habría que plantearse si aceptamos el desafío de hacer menos cosas, o de hacerlas más despacio, o incluso de no hacerlas todas con ese grado de perfección que raya la obsesión. Aunque propagues a los cuatro vientos lo feliz que serías sin tener obligaciones, lo cierto es que estás tan apegado a ellas que, si te las arrebatan, sentirías que te quitan algo más que un peso de encima, porque, por un lado, las obligaciones, aunque suene paradójico, nos otorgan identidad, nos confieren importancia y hacen que nos sintamos imprescindibles. Y los deseos desmedidos por el otro, nos someten al yugo del que es difícil escapar, porque nos convertimos al mismo tiempo en bueyes y arrieros.

Saber renunciar a ciertas obligaciones y a ciertos deseos, así como averiguar nuestras verdaderas necesidades, nos aportará una ración extra de tiempo. Un tiempo en el que aflorara la paz, esa paz que todos llevamos dentro y podremos disfrutar de un “yo” menos exigente, pero quizás más dichoso.

Besos y Abrazos




Somos seres emocionales


«El corazón decide y el cerebro justifica«.

Decimos que somos seres racionales, porque somos seres pensantes, analíticos, reflexivos… sin embargo, a veces se nos presenta una dicotomía ya que nuestro cerebro nos dice una cosa y nuestro corazón otra, y aquí se nos presenta el dilema, ¿a quién tiendes a seguir?

Dice el refrán:

El corazón tiene razones que la mente no ha de entender

Siento que las emociones juegan un papel primordial en nuestra vida, diría que no solo, somos seres racionales, sino que somos, seres emocionales que razonan.

Las emociones controlan mucho más a la razón que la razón a las emociones y esto se puede ver a nivel neuronal, como diría Estanislao Bachrach, “hay más avenidas neuronales que van desde el sistema límbico (emocional), al córtex cerebral, que al revés”.

Cuando alguien viene a mí para contarme un problema, siempre, siempre, les pregunto “¿Eso que te ha pasado, que te ha hecho sentir? ¿Qué te dices a ti mism@? Cuando sientes eso, que te ha hecho sentir la situación que sea.

El darte cuenta de lo que te ha hecho sentir, te da una información muy valiosa de ti, de cómo te sientes tratado por los demás, del valor que te das…

No nos damos cuenta de la importancia de las emociones y de los sentimientos que generan en nuestras acciones, decisiones, en la salud, en nuestra felicidad, en definitiva, en nuestra vida.

Nuestras emociones y sentimientos constituyen nuestra base emocional más potente.

Besos y Abrazos




¿Qué mundo crees que ves?


Vemos en función de la interpretación que cada cual hace.

En realidad, nadie ve nada. Lo único que ve son sus propios pensamientos proyectados afuera.

El mundo de por sí no tiene significado, son tus pensamientos los que determinan el mundo que ves.

Ante un mismo hecho no todos vemos lo mismo.

Darnos cuenta de lo importante que son nuestros pensamientos y de lo necesario que es estar cada día más atent@ al contenido de nuestra mente.

Los pensamientos son imágenes que uno mismo fabrica, por lo tanto, somos responsables del mundo que vemos porque las divagaciones de nuestra mente son las que hacen que veamos lo que cada cual ve.

Piensas que lo que te disgusta es ver un mundo aterrador o un mundo triste; un mundo violento o un mundo demente. Sin darte cuenta que todos esos atributos se los otorgas tú.

“Quien tiene paz adentro vive en un mundo pacífico pese a estar rodeado de conflictos y quien tiene una actitud conflictiva no goza de tranquilidad, aunque viva en circunstancias pacíficas”.

Besos y Abrazos




La resistencia


La resistencia sería un mecanismo que constituye una oposición a la realidad.
No solo nos incrementa el sufrimiento, sino que además nos impide avanzar, dejándonos bloqueados en el problema.

Aunque nos cueste creerlo, el problema, no es el verdadero problema sino la resistencia, la negación que creamos cuando se nos presenta un suceso no deseado.

Cuando te permites soltar esa resistencia, verás que tú negación a querer ver lo que te está pasando, es lo que te impide afrontar la situación, no es el problema en sí, la causa de tu sufrimiento.

Todos somos conocedores que la vida nos presenta experiencias dolorosas que no podremos eludir como las decepciones, separaciones, pérdidas, la enfermedad… que nos causan malestar. Cuando le añadimos al sufrimiento de estas experiencias una actitud de resistencia, generamos, sufrimiento al sufrimiento, de manera innecesaria.

No puedes elegir qué te va a deparar la vida, pero sí la manera de responder ante ello.

Nunca te olvides:

“Lo que resistes, persiste. Sólo cuando empezamos a aceptar, la situación cambia”.

Aceptar es soltar toda resistencia, es dejarse fluir en situaciones que no puedes cambiar, es dejar ir aquellas cosas que escapan de tus manos.

Centrarte en lo que “sí puedes hacer”, en vez de, “lo que me tendría que haber pasado”, es un cambio importante y necesario para seguir avanzando.

“La aceptación es cómo una puerta mágica que te permite cerrar los problemas y te permite abrir te a nuevas oportunidades”.

Besos y Abrazos

Imagen de muxote Potolo bat




Felices Reyes Magos


«Agranda la puerta Padre, porque no puedo pasar.
La hiciste para los niños, yo he crecido, a mi pesar.
Si no me agrandas la puerta, achícame por piedad; vuélveme a la edad aquella en que vivir es soñar»

Miguel de Unamuno

¡¡FELIZ DÍA DE REYES!!

Besos y Abrazos