¿Qué mundo crees que ves?


Vemos en función de la interpretación que cada cual hace.

En realidad, nadie ve nada. Lo único que ve son sus propios pensamientos proyectados afuera.

El mundo de por sí no tiene significado, son tus pensamientos los que determinan el mundo que ves.

Ante un mismo hecho no todos vemos lo mismo.

Darnos cuenta de lo importante que son nuestros pensamientos y de lo necesario que es estar cada día más atent@ al contenido de nuestra mente.

Los pensamientos son imágenes que uno mismo fabrica, por lo tanto, somos responsables del mundo que vemos porque las divagaciones de nuestra mente son las que hacen que veamos lo que cada cual ve.

Piensas que lo que te disgusta es ver un mundo aterrador o un mundo triste; un mundo violento o un mundo demente. Sin darte cuenta que todos esos atributos se los otorgas tú.

“Quien tiene paz adentro vive en un mundo pacífico pese a estar rodeado de conflictos y quien tiene una actitud conflictiva no goza de tranquilidad, aunque viva en circunstancias pacíficas”.

Besos y Abrazos

La resistencia


La resistencia sería un mecanismo que constituye una oposición a la realidad.
No solo nos incrementa el sufrimiento, sino que además nos impide avanzar, dejándonos bloqueados en el problema.

Aunque nos cueste creerlo, el problema, no es el verdadero problema sino la resistencia, la negación que creamos cuando se nos presenta un suceso no deseado.

Cuando te permites soltar esa resistencia, verás que tú negación a querer ver lo que te está pasando, es lo que te impide afrontar la situación, no es el problema en sí, la causa de tu sufrimiento.

Todos somos conocedores que la vida nos presenta experiencias dolorosas que no podremos eludir como las decepciones, separaciones, pérdidas, la enfermedad… que nos causan malestar. Cuando le añadimos al sufrimiento de estas experiencias una actitud de resistencia, generamos, sufrimiento al sufrimiento, de manera innecesaria.

No puedes elegir qué te va a deparar la vida, pero sí la manera de responder ante ello.

Nunca te olvides:

“Lo que resistes, persiste. Sólo cuando empezamos a aceptar, la situación cambia”.

Aceptar es soltar toda resistencia, es dejarse fluir en situaciones que no puedes cambiar, es dejar ir aquellas cosas que escapan de tus manos.

Centrarte en lo que “sí puedes hacer”, en vez de, “lo que me tendría que haber pasado”, es un cambio importante y necesario para seguir avanzando.

“La aceptación es cómo una puerta mágica que te permite cerrar los problemas y te permite abrir te a nuevas oportunidades”.

Besos y Abrazos

Imagen de muxote Potolo bat

Felices Reyes Magos


«Agranda la puerta Padre, porque no puedo pasar.
La hiciste para los niños, yo he crecido, a mi pesar.
Si no me agrandas la puerta, achícame por piedad; vuélveme a la edad aquella en que vivir es soñar»

Miguel de Unamuno

¡¡FELIZ DÍA DE REYES!!

Besos y Abrazos

Aprender a agradecer


El agradecimiento es una actitud que no exige obligaciones, es una forma de ser que trasciende todos nuestros actos.

Como diría Jeff Foster, «Si no estás agradecido o agradecida por lo que tienes, nunca serás feliz con lo que obtienes. Siempre sentirás que no tienes suficiente.
Te arrepentirás del pasado porque podrías haber «hecho más». Y estarás ansioso u ansiosa por el futuro, porque podrías «perderte» la riqueza».

Empezar a agradecer las cosas pequeñas, las que pasamos por alto porque no valoramos o damos por hecho que siempre van a estar ahí.

Aprender a valorar cada mañana. Dar las «Gracias» por un nuevo día.

No solo se trata de ser capaces de agradecer los actos que los demás hacen por nosotros, sino que además el arte de ser agradecidos es también la virtud de ver en nosotros mismos aspectos positivos.

«Todo nuestro descontento por aquello de lo que carecemos procede de nuestra falta de gratitud por lo que tenemos«.

Saber apreciar al otro, simplemente porque es otra forma de vida que al igual que tú, tiene sus procesos, sus necesidades y como no, sus carencias

«Yo te reconozco a ti por lo que eres, por tus virtudes, por tu forma de ser, y te doy las gracias por formar parte de mi vida enriqueciéndola con tu presencia».

Gracias, gracias, gracias a todos por lo bueno, por los aprendizajes, como siempre digo, aprendemos desde el dolor, a veces la vida nos golpea para que apreciemos más nuestro «Ser».

«Cuando ayudes a alguien, hazlo dando gracias, pues la vida te ha puesto en el lugar del que da y no en el lugar del que necesita la ayuda».

«¡Ojalá vivas todos los días de tu vida!»

Besos y Abrazos

Sólo mis pensamientos pueden afectarme


He aprendido que cuando me siento herida, molesta o enfadada es una señal para parar y observar mis pensamientos.

Cuando me descuido y el miedo me agarra, recuerdo que no dependo de las circunstancias externas, que no hay nada fuera de mí que pueda hacerme daño, que soy yo asustándome a mi misma y es cuando puedo recobrar las riendas de mi mente.

Cuanto más recorres este camino, más cuenta te das del poder que tienes, de lo importante que es no dejar que la mente divague y fabrique por su cuenta lo que luego te toca vivir.

Recuerda:

«Sólo tus propios pensamientos pueden afectarte»

Los pensamientos son siempre una propuesta o una posibilidad que te da tu cerebro, no son hechos.

El conflicto nace al tratar de adaptar la realidad a nuestra forma de ver las cosas, en lugar de adaptar nuestra forma de ver las cosas a la realidad.

Besos y Abrazos

Lección de vida


He aprendido que la vida cambia en un segundo.
Lo que ayer creí que era verdad hoy puedo descubrir que no era cierto.
No te aferres a nada, perdona, olvida y cada vez que sea necesario, empieza de nuevo.

Cambia de camino, si descubres que el que estás recorriendo ahora no te gusta.
No te olvides de vivir con pasión y con mucho amor lo que estés haciendo hoy.

«No te adaptes a lo que no te hace feliz«.

El problema no es aquello que no te dan, sino aquello que tú esperas recibir porque aún no te lo has dado.

Como dice Marwan, «Aquél que se ama a si mismo, lleva el paraíso consigo a todas partes».

Besos y Abrazos

Miedo al fracaso


Nuestra mente continuamente está comparándose con los demás.
Nos podemos llegar a convertir en verdaderos tiranos, ya que la valoración que solemos hacer de nosotros mismos deja mucho que desear.

Nunca nos vemos bien, siempre creemos que debemos de mejorar en algo.
Nos cuestionamos lo que soy y cómo creo que debería de ser, entre como es mi vida y cómo debería de ser, entre lo que esperaba de ella, con lo que está me da, o entre lo que debería de haber logrado y lo que he conseguido.

Todo esto nos genera insatisfacción, una sensación de que nunca nada parece bastante, a veces de vacío, o de fracaso.

Parece irrisorio, pero es cómo si ser lo que somos no fuera bastante, cómo que tendríamos que ser de otra manera, ya que ser lo que somos no es suficiente.

La forma de eliminar la comparación, es la aceptación, no podemos cambiar aquello que no aceptamos, ni mucho menos si es algo que renegamos. La aceptación es el camino de la no resistencia que te lleva a la paz.

Lo que niegas te somete, lo que aceptas te transforma” Carl Jung.

Confundimos muchas veces la aceptación con la resignación, pero son dos cosas bien distintas. La aceptación no es rendirse, eso es resignación por creer que no podemos cambiar una situación o a nosotros mismos.

La aceptación requiere valentía, es gritar al universo:

“Me doy permiso para ser yo, para dejar de compararme y para cambiar mi realidad”.

Besos y Abrazos

Amor es generosidad, nunca sacrificio


¡Estamos tan equivocados!

Nos han enseñado que si queremos a alguien nos tenemos que sacrificar por esa persona. Pero afortunadamente esto no es así. El sacrificio no es amor, sino un ataque.

Somos conocedores de muchas personas que nos cuentan sus desgracias y cuanto se sacrifican por el otro sin obtener lo que ellos desean, la felicidad.

No podemos negar que la idea del sacrificio la tenemos todos muy enraizada y muchas veces cuando sufrimos hay una parte de nosotros que cree que es bueno, porque nos sentimos de esta manera menos culpables.

Usando una cita de un UCDM (Un curso de milagros) lo podría resumir así:

“El sacrificio es un elemento tan esencial en nuestro sistema de pensamiento, que la idea de salvación sin tener que hacer algún sacrificio no significa nada para ti. Tu confusión entre lo que es sacrificio y lo que es el amor es tan aguda que te resulta imposible concebir el amor sin sacrificio. Y de lo que debes darte cuenta es de lo siguiente: el sacrificio no es amor, sino ataque. Sólo con que aceptes esta idea del sacrificio tu miedo al amor desaparecería. Una vez que se ha eliminado la idea del sacrificio ya no podrá seguir habiendo culpabilidad. Pues si hay sacrificio, alguien siempre tiene que pagar para que otro gane. Y la única cuestión pendiente es a qué precio y a cambio de qué”.

Recuerda:

“Algunas personas piensan que lo peor es perder a una persona que se quiere. Se equivocan. Lo peor es perderse uno mismo mientras se quiere demasiado”.

Besos y Abrazos

«Ya vienen las elecciones»


Señores políticos, dedíquense a trabajar por nuestro país, ésta nuestra España, que es grande, rica por sus regiones y por su gran diversidad, en la que ninguna de sus comunidades es mejor que la otra, sino que entre todas suman la España que todos conformamos.

A todos ustedes,  se les llena la boca diciendo que quieren lo mejor, pero ninguno admite y se da cuenta de que independientemente de su ideología, España, la conformamos «todos», los del PSOE, los del PP, Ciudadanos, Unidas Podemos, VOX,… No se trata de gobernar para unos sino para todos.

Antes el político era vocacional, ahora se ha convertido en un puesto de trabajo en el que cada cual, va buscando sus intereses sin importarles los de su país.

Que cierto es que no podemos dejar de tener creencias, pero el «mapa», señores políticos, no es el territorio. Independientemente del partido que cada cual represente, todos y cada uno deberían de abogar por lo mejor para esta nación, sin olvidarse, claro está, de los logros que se han ido consiguiendo a lo largo de nuestra historia, donde se ha procurado reconocer los derechos de todos.

Nadie debería discriminar a nadie por su condición sexual, ni tan siquiera, cuando alguien dice que él, respeta al homosexual. Cuando escucho esto, me resulta de una arrogancia tal, que me lleva a plantearles, ¿qué has tenido que hacer tú para que a ti te respeten? ¿Ser heterosexual, ser blanco, ser de derechas o de izquierdas…? La respuesta es ¡Nada!, ¡verdad! Ni tan siquiera te lo cuestionas.

Dejémonos de creencias y de creer saber qué es lo mejor para los demás. Los adoctrinamientos nunca fueron buenos, aprender de la riqueza que aporta la diferencia es un paso importante, pero esto, es algo que nos resulta muy difícil de aceptar.

Aprendamos de nuestros errores, nadie es más que nadie, sería bueno empezar a reconocer que las persona que tienen otra tendencia, otra forma de ver las cosas, es exactamente igual que tú.

Hemos dado grandes pasos, en medicina, hemos pasado de un modelo paternalista a otro bien distinto, al deliberativo, donde la opinión del paciente también cuenta.

Hemos aprobado leyes donde la unión entre dos personas del mismo sexo ya es una realidad, nos guste o no ya es un hecho, no demos pasos para atrás, gracias a esto muchas parejas pueden ejercer su papel cuando uno de los dos enferma, parecerá una chorrada, pero hasta que no ves la importancia que tiene el reconocimiento legal de esta unión, no atacaríamos tanto este frente.

El respeto es algo que deberíamos de obtener simplemente porque todos somos personas. Otra cosa son las opiniones que cada cual tenga, no todas las opiniones ni mucho menos son respetables.

Señores, la diversidad es una realidad y nos guste o no, forma parte de nuestra vida. Si o sí,  estamos llamados a “entendernos” porque sino, siempre habrá trifulca, resentimientos, odios, verdugos y víctimas.

Quizás sea muy ilusa al manifestar esto, algunos me han llegado a decir, que esto es querer vivir en los mundos de «yupi». Pues si vivir en el amor, el respeto, la cordialidad, la tolerancia, es vivir en los mundos de «yupi», pues qué maravilla de mundo si nos permitiéramos hacer algo distinto de lo que hasta ahora hemos hecho.

Ya lo decía Carl Jung:
«Si queremos obtener resultados distintos, tendremos que empezar por hacer cosas distintas”.

Amar lo que nos gusta no tiene ningún mérito, en cambio, amar lo que no nos gusta con lleva un esfuerzo, un trabajo, pero sobre todo, conlleva «tolerancia y respeto».

La grandeza radica en el “Amor”, amar al prójimo.

Ojalá nos paremos y tomemos conciencia, cada uno en la parcela que le toque.

“Solo se puede vivir en el absurdo o en la mística. A lo absurdo no le pidas coherencia porque eso no te dejará vivir”.

Besos y Abrazos
Montse Parejo

«Nos creemos lo que pensamos»


«Nuestra vida es lo que nuestros pensamientos hacen de ella».
Marco Aurelio
Besos y Abrazos 🙏♥️😘😘
Foto: Vega, mi 🐶😍