Este cuento está inspirado en una historia del libro “El arte de combinar el SI con el NO”, de Ricardo Bulmez.

Lola, experta antropóloga, invitó a su amigo Juan a una excursión para ver a los gorilas. Una vez que los dos estaban montaña adentro, Lola iba vigilante y pendiente de sus prismáticos listos para divisar a cualquier gorila. Pero el amigo iba mirando nerviosamente para todas partes y sobre todo al suelo.

  • ¡Lola! – grito Juan, ¿aquí hay culebras?
  • No, no hay, respondió Lola con mucha firmeza.

Pero el inexperto Juan continuó nervioso, temía la aparición de alguna serpiente.

Sorprendido ante algo que pisaba y se movía, gritó despavorido:

  • “¡Lola una culebra!”
  • ¡Eso no es una culebra, eso es una rama! Dijo Lola sin dejar un momento de estar atenta.

Pero el aficionado Juan sumamente asustado y sudando de miedo, todavía sentía que algo se movía bajo sus pies y gritó de nuevo:

  • “¡Cuidado, esto sí es una culebra!”

La antropóloga perdiendo la paciencia, se volvió hacia él y le dijo enfáticamente:

  • ¡Oye Juan! ¿Qué viniste a hacer aquí?, ¿A avistar gorilas o a buscar culebras? El que va a la montaña a ver gorilas los encuentras, ¿por qué? Porque los hay. En estas montañas hay gorilas y si no, los inventa. El que va a la montaña a buscar culebras las encuentra, ¿Por qué? Porque las hay y si no, las inventa o se las imagina, pero no se viene sin sus culebritas. Y si no las ve, elabora también su buen cuento:” ¡Mira, se me apareció una serpiente de cinco metros por lo menos, si no corro ya estaría muerto, me hubiera picado!”. Y si de verdad no hay culebras, cualquier ramita o raíz se convierte para él en una de ellas. Así pasa en la vida.

 

Reflexión

El que viene a vivir para encontrar gorilas los encuentra, el que viene a buscar la felicidad la encuentra, porque la felicidad está aquí, la vida tiene momentos bellos y placenteros, los hay ¡por supuesto! Sí, en esta vida hay momentos agradables, muy agradables. Para el que viene a buscar la dicha cualquier momento es motivo de alegría, aunque sea doloroso. Y si la felicidad no está en esta vida, entonces la inventa. Pero no se va de este mundo sin conseguirla. También pasa al revés. El que viene a esta vida a buscar culebras las encuentra, el que viene a buscar tristeza la encuentra porque en esta vida también existe la tristeza. Sí, hay momentos tristes y amargos, los hay ¡claro que sí! Y el que no los tiene, los inventa. El que busca la amargura, la encuentra todo el tiempo y pasa por este mundo sufriendo. El que busca defectos en las demás personas los encuentra porque los tienen, y si no los tienen, uno se los ve porque se los busca. Si busca las cosas buenas en el prójimo también las encuentra, porque la gente que nos rodea tiene muchas cualidades. Si buscas la felicidad, la encontrarás. Si buscas la tristeza, también la encontrarás.

Si llenas tu corazón de lo que estás buscando, lo encontrarás.

Montse Parejo
Psico-Oncóloga

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