«Tu elección»


Este texto no es mío, lo comparto porque no se puede decir ni redactarlo mejor.

«Nunca, nunca, nunca podremos cambiar las circunstancias que nos han tocado o que nos tocará vivir.

Nunca, nunca podremos elegir los acontecimientos. Nunca.
Pero siempre, siempre, siempre, siempre, siempre podremos elegir nuestra actitud. Siempre.

Ésa es nuestra gran libertad. Tu eliges tu actitud, tú eliges si vas a luchar o vas a quejarte, tu eliges si vas a ser positivo o negativo, tú eliges si vas a ser optimista o pesimista, tú decides si vas a perseverar o a lamentarte. Sólo tú haces esa elección, cada decisión, cada instante, cada comportamiento en tu vida te acerca un poquito más a la grandeza o te acerca un poquito más a la mediocridad.

Ésa es tu decisión.
Ésa es tu libertad».

Besos y Abrazos




«Cómo yo te amé»


No voy a negar que soy una romántica empedernida y que los boleros me arrebatan.

Cómo yo te amé, es el título de un bolero de Armando Manzanero, en está entrada he querido compartir la versión de Alejandro Fernández y para el que no conozca dicha canción os la dejo en el enlace de abajo .

¿Quién no ha sentido que ha amado y su amor no fue correspondido de la manera que amaste?

Los vínculos, los apegos, la dependencia…, todo cambia cuando comprendes lo que vino a aportarte ese gran amor. Gran aprendizaje, aún habiendo sido tan doloroso.

Si te abres a ese dolor podrás entender y comprender partes de tu mundo que habían pasado desapercibidos. Si te quedas en el dolor, siento comentarte que ahí, solo podrás encontrar dolor, pero no habrás aprendido nada, solo habrás sufrido sin más.

A veces te podrás sentir triste, perdid@, o te verás rayad@ en esa eterna pregunta, ¿porqué no quiso estar en mi vida?

Cuando entiendas que la respuesta no está en ese “Ser”, sino en ti, en ese preciso instante tu vida dará un giro de 180 grados. Es ahí, donde te sientes preparad@ para abrirte de nuevo a la vida.

Muchos piensan que lo peor es perder a esa persona amada, sin darse cuenta que lo peor es perderse a uno mismo mientras se quiere demasiado a alguien.

Nunca dejes de amar, si el amor duele ya no es amor, el amor siempre es generosidad, libertad.

Nadie está obligad@ a amarte, excepto tú.

“Todo aquello que se vive plenamente, no deja residuo”

Besos y Abrazos





«No creas todo lo que piensas»


Si conseguimos cuestionar el diálogo interno que tenemos con nosotros mismos, nos daríamos cuenta de la influencia que tiene lo que pensamos con nuestro malestar emocional.

Dentro de las emociones, está el miedo, que no deja de ser como ese círculo vicioso en el que andamos muchas veces metid@s. Nos queremos liberar del miedo para eso tenemos que liberarnos del pensador de ese miedo, del que lo fabrica.

Para, observa los pensamientos que rondan en tu mente, observa lo que te hacen sentir, observa también tu resistencia, tus juicios sobre ellos, pero trata de hacerlo como un observador que contempla su propia película, “no es lo que te pasa, sino lo que haces con lo que te pasa”.

Nos identificamos con nuestros pensamientos sin ser conscientes de que nuestra mente es una potente fabrica que no puede dejar de generar y generar pensamientos de todos los tipos. Te suena la frase: “Somos lo que comemos” pues se nos olvida continuamente que más importante que eso, es que, “Somos lo que pensamos”.

Te animo a que integres en tu vida “la duda”.

“Que pienses algo no significa que sea verdad”.

Besos y Abrazos




«Soy y seré, lo que yo quiera ser»


Cuando escuchamos esta frase creemos que es una utopía, y no es verdad, «eres lo que crees ser, no lo que eres».

De pequeñ@ puede que creyeras o sintieras que te faltaban muchas cosas y sin detenerte en esa niña o ese niño, has crecido almacenando y alimentando esa carencia que te podrá acompañar tantos años como tu sigas queriendo.

Hoy, puede ser el día de que te hagas consciente de que tienes «todo » lo que necesitas, y si no lo tienes es porque no lo necesitas. El problema radica en que tu “ego” si lo cree.

Tu vida, aunque no te lo creas sabe lo que es mejor para ti, es tu «ego», el que no deja de hablarte y de decirte, que, si consiguieras esto u aquello, tu vida iría mejor y así va pasando la vida, creyendo querer o necesitar cosas pensando que al tenerlas eso te hará feliz, pero cuando lo alcanzas descubres que te sumerges en otra búsqueda y así una y otra vez… Es ahí donde el ego se afana en hacerte creer que eres infeliz, incomplet@, y sobre todo carente.

Asumir esto puede marcar la diferencia de un antes y un después en tu vida.

“Soy y seré lo que yo quiera ser”.

He aprendido que el valor, se lo tiene que dar un@ mism@.

Que las circunstancias que te estén tocando vivir, no te definen. Quizás sea un mal momento. Nunca te olvides, lo malo será el momento, nunca tu.

Besos y Abrazos




«Eres alma»


«El alma siempre sabe qué hacer para sanarse a sí misma. El desafío es silenciar la mente» Caroline Myss

“No tienes un alma. Eres un alma y lo que tienes es un cuerpo” C.S.Lewis

Pon tu atención en el sentido de tu vida.

¿Cuál es tú propósito o misión?

Nos enredamos continuamente en el ego, en el “yo necesito, yo quiero”, en el “no me tendría que haber pasado tal o cual cosa”.

Tu alma hará todo lo necesario para que aprendas. Y eso le va a causar dolor al ego.

Sería bueno empezar a preguntarse ¿Quién soy…? ¿Cuál es mi misión…? ¿A que vine a este mundo…? ¿En qué puedo servir…?

Besos y Abrazos




«Tú estado de ánimo»


«Tú estado de ánimo no puede depender de una noticia, una nube o una persona, porque entonces ya no es tuyo».

Hacernos responsables de lo que sentimos es un paso necesario.
A veces nos agarramos a culpabilizar a los demás por no asumir nuestra propia responsabilidad.

Besos y Abrazos




¿Qué piensas de ti?


No importa lo que otros digan o hagan.
Lo importante es como «tú» decides reaccionar y lo que elijes creer de ti mism@.

Besos y Abrazos




«El ojo ve sólo lo que la mente está preparada para ver»


En esta imagen podemos ver un paisaje bonito, o una cara, o incluso un cerebro.

Depende de donde pongas tu atención verás una cosa u otra o, todas a la vez.

Muchas veces nos boicoteamos a nosotros mismos debido a los patrones y a las creencias limitantes que arrastramos durante toda nuestra vida, quizás la más importante es la que almacenamos durante la niñez. Las percepciones que formamos durante los primeros seis o siete años de vida, cuando el cerebro recibe la máxima información en un mínimo tiempo para entender el entorno, nos afectan el resto de la vida.

Nuestro cerebro es como un gran disco duro que lo graba todo, aunque tú no lo recuerdes. Podríamos decir, que las creencias inconscientes pasan de padres a hijos. Los comportamientos, creencias y actitudes que observamos en nuestros padres se graban en nuestro cerebro y controlan nuestra biología el resto de la vida, a menos que aprendamos a volver a programarlas.

Que importante sería desaprender para poder ver algo diferente.

¡Abre tu mente a nuevas perspectivas y a nuevas realidades!

Parece difícil pero no es imposible.

Besos y Abrazos.




La vida


«La vida te pone delante personas y situaciones adecuadas para que puedas solucionar algo de ti mism@».

Besos y Abrazos




«¿Hay vida después de la muerte?»


Este es un debate mítico. Hoy por hoy sigue habiendo tantas opiniones como personas conformamos este mundo.

Basándome en los estudios de la psiquiatra Elizabeth Kübler Ross, que en el siglo XX se convirtió en una de las mayores expertas en tétrico campo de la muerte, al implementar modernos cuidados paliativos con personas moribundas para que éstas afrontaran el fin de sus vidas con serenidad y hasta con alegría. Está psiquiatra llego a afirmar algo que espantó a muchos de sus colegas:

Si, existe vida después de la muerte”.

Esta doctora, concluye que la muerte no existe en realidad, pues ésta no sería más que el abandono del cuerpo físico, de la misma manera que la mariposa deja el capullo de seda.

“Ninguno de mis enfermos que vivió una experiencia del umbral de la muerte tuvo a continuación miedo a morir”.

Os comparto esta parábola sobre dos bebés que están en el vientre de su madre.

“Uno de los dos bebés le pregunto al otro:

  • ¿Tú crees en la vida después del parto?

El otro respondió:

  •  ¡Claro que sí! Tiene que haber algo después del parto. Tal vez estamos aquí para prepararnos para lo que vendrá más tarde.
  • Tonterías- dice el primero -no hay vida después del parto. ¿Qué clase de vida sería esa?

El segundo dice:

  • No lo sé, pero habrá más luz que la que hay aquí. Tal vez podremos caminar con nuestras propias piernas y comer con nuestras bocas. Tal vez tendremos otros sentidos que no podemos entender ahora.

El primero contestó:

  • Eso es un absurdo. Caminar es imposible. ¿Y comer con la boca? ¡Ridículo! El cordón umbilical nos nutre y nos da todo lo demás que necesitamos. El cordón umbilical es demasiado corto. La vida después del parto es imposible.

El segundo insistió:

  • Bueno, yo pienso que hay algo y tal vez sea diferente de lo que hay aquí. Tal vez ya no necesitemos de este tubo físico.

El primero contestó:

  • ¡Tonterías!, además, de haber realmente vida después del parto, entonces ¿por qué nadie jamás regreso de allá? El parto es el fin de la vida y en el postparto no hay nada más allá que oscuridad silencio y olvido. Él no nos llevará a ningún lugar.
  • Bueno, yo no lo sé- dice el segundo -pero con seguridad vamos a encontrarnos con Mamá y ella nos cuidará.

El primero respondió:

  • ¿Mamá? ¿Tú realmente crees en Mamá? Eso es ridículo. Si Mamá existe, entonces, ¿dónde está ella ahora?

El segundo dice:

  • Ella está alrededor nuestro. Estamos cercados por ella. De ella, nosotros somos. Es en ella que vivimos. Sin Ella, este mundo no sería y no podría existir.

Dice el primero:

  • Bueno, yo no puedo verla, entonces, es lógico que ella no existe.

El segundo le responde a eso:

  • A veces, cuando tú estás en silencio, si te concentras y realmente escuchas, podrás percibir su presencia y escuchar su voz amorosa allá arriba”.

Quizás nuestro miedo a morir nos impide realmente disfrutar de esta vida. Mientras que estemos jugando, no deberíamos olvidarnos de aprender sobre todo a “vernos” y como no, a “amarnos”.

Os animo a abriros a la posibilidad de contemplar la muerte no como un fin, sino más bien como un “radiante comienzo”.

Besos y Abrazos

Foto: Montse Parejo (Sanlúcar de Barrameda, Cádiz)