Oración judia


Os comparto esta bella oración judía, que nos lleva al más profundo de los agradecimientos, a hacernos conscientes de nuestra existencia, del aquí y del ahora, de que adoptemos mentes de principiantes para poder maravillarnos de todo lo que vemos, y sobre todo agradecer el milagro de la vida, de tu vida y de la de los seres que amas.

“Que tus despertares te despierten.

Y que, al despertarte, el día que comienza te entusiasme.
Y que jamás se transformen en rutinarios los rayos del Sol que se filtran por tu ventana en cada nuevo amanecer.
Y que tengas la lucidez de concentrarte y de rescatar lo más positivo de cada persona que se cruce en tu camino.
Y que no te olvides de saborear la comida, detenidamente, aunque “solo”

se trate de pan y agua.
Y que encuentres algún momento durante el día , aunque sea corto y breve, para elevar tu mirada hacia lo Alto y agradecer, por el milagro de la salud, ese misterioso y fantástico equilibrio interno.
Y que logres expresar el amor que sientes por tus seres queridos.
Y que tus brazos, abracen.
Y que tus besos, besen.
Y que los atardeceres te sorprendan, y que nunca dejen de maravillarte.
Y que llegues cansado y satisfecho al anochecer por la tarea satisfactoria realizada durante el día.
Y que tu sueño sea calmo, reparador y sin sobresaltos.
Y que no confundas tu trabajo con tu vida, ni tampoco el valor de las cosas con su precio.
Y que no te creas más que nadie, porque, solo los ignorantes desconocen que no somos más que polvo y ceniza.
Y que no te olvides, ni por un instante, que cada segundo de vida es un regalo, un obsequio, y que, si fuésemos realmente valientes, bailaríamos y cantaríamos de alegría al tomar conciencia de ello.
Como un pequeñísimo homenaje al misterio de la vida que nos acoge, nos abraza y nos bendice.”

El poder del pensador


Nos cuesta mucho entender que no hay nada fuera de nosotros. Diríamos que el ego vive en el exterior, y no solo le da poder a todo sino que además lo justifica. Nos empeñamos en buscar fuera lo que está dentro. Nadie te puede dar lo que tu no te des. Son muchos los que dicen que lo que ves fuera no es más que un reflejo de lo que hay dentro.
Si te sientes inseguro, tu inseguridad no está fuera, está dentro. Fuera encontrarás cosas que te hagan sentir inseguro, pero sólo es eso, un reflejo de tu inseguridad interior. Por eso se dice que el exterior no va a cambiar, que tendrías que hacer una mirada hacia tu interior y observar que piensas, que sientes, porque reaccionas como lo haces. Solo en el interior puedes corregir. A todo esto es a lo que se llama, “tomar conciencia”. Cuando nos hacemos conscientes de cómo pensamos, sentimos y de porque actuamos o reaccionamos de la manera que lo hacemos, podemos gobernar y dirigir nuestras vidas.
Todo está en nosotros, el amor, la paz, la felicidad y cualquier cosa.

Montse Parejo

Real o imaginario


Los psicólogos solemos decir que el inconsciente no distingue entre la realidad y la imaginación. Las imágenes que grabamos en nuestra mente, en particular las que van acompañadas de una emoción, nos aportan la misma experiencia tanto si son ciertas como si son ficticias.
Si nos hacen un escaner pensando en una manzana y otro escaner mirando una foto de una manzana, se activan la misma zona cerebral. Diríamos que el objeto y la idea del objeto son equivalentes.
La mente es muy poderosa y jamás pierde su fuente creativa. Nunca duerme, está creando continuamente. Es difícil reconocer la oleada de poder que resulta de la combinación de pensamiento y creencia, la cual puede literalmente mover montañas. No hay pensamientos fútiles.
Todo pensamiento produce forma en algún nivel.

Buena semana para tod@s!!

Lo siento…


Hace poco escuche que “Somos Sonido y que las palabras son Semillas”. Cuando decimos “lo siento”, o, “perdóname”, o, un “gracias, son sonidos que ejercen un gran poder beneficioso en tu cuerpo, pero son muchos los estudios que revelan que un “Te amo” es el sonido más sanador que podríamos encontrar. Si empezáramos a cultivar estos sonidos en nuestro léxico no sólo enfocado hacia los demás sino hacía uno mismo, los efectos serían maravillosos. “Lo siento, perdóname, gracias, te amo” “Resulta que amarte a ti mism@ es la mejor forma de mejorarte a ti mism@. Y mientras te mejoras a ti mism@, mejoras tu mundo”. “Cuando desees mejorar cualquier aspecto o situación en tu vida, hay sólo un lugar donde intentarlo: dentro de ti. Y cuando mires allí, hazlo con amor”.

Pensamos que la Felicidad es una sensación feliz y la felicidad no es una sensación


Pensamos que la “Felicidad” es una sensación feliz y la felicidad no es una sensación, ni tampoco es un concepto. La “Felicidad” es un estado de consciencia, es un estado de presencia, es el saber que existes, la felicidad es la existencia en sí misma y ya existes, ya estas existiendo por lo tanto ya estas siendo felicidad, lo que ocurre es que la forma en la que somos felices no nos parece ser felicidad. Estamos vivos, somos una forma de vida y somos una forma de vida que ha olvidado que es vida, que esta viva. Y yo me declaro “FELIZ” porque me siento viva.

El mejor momento Ahora, el mejor lugar, Aquí.


La vida, es hoy, no te la pierdas. No existe otro momento que el que estás viviendo porque es él que tienes, ahora. Pero eso no es para nada fácil de aceptar porque creemos que debe de haber otro momento en el que estaremos mejor. Permítete sentir ¡qué está pasando en este aquí y ahora! Mira y observa todo lo que hay a tu alrededor, ¡es para ti! Disfruta del cielo azul, de las nubes blancas y pomposas, de la lluvia, del viento, del caminar por la playa, por el bosque. Siente la vida en todo y en todos, eso es estar vivo, eso es vivir. Nos olvidamos de que formamos parte de ese todo. Gracias vida por recordárnoslo cada día, porque muchas veces la vida aun estando presente en todo momento, no la valoramos y a veces la rechazamos, creyendo y esperando que tendría que ser de otra manera.

Cada día tengo más claro que no debería ser tan complicada vivir la vida, pero a medida que la vamos viviendo, sin querer nos vamos convirtiendo en grandes almacenadores de sufrimiento, tratamos de ocultar, tapar, incluso diría que de anestesiar algo que nos produjo dolor y optamos por la premisa de no volver a pasar de nuevo por aquello que me hizo sufrir, y así, nos vamos enredando, liando cada día un poquito más y acabamos convertidos en ovillos. Caminamos sin rumbo, en esta locura de vida, intentando ver si algún día, conseguiremos encontrar y alcanzar, eso que nos hará feliz. Ignorando que la felicidad solo es una manera de ver y contemplar la vida. No es lo que veo, es como vivo e interpreto lo que veo. Y así como siempre digo, hay que saber tirar del hilo para poder deshacer el ovillo de las “narices” que con tanto esmero hemos ido tejiendo.

¿Qué es ser libre?


Creemos que ser libres es usar libremente nuestras ideas y defenderlas y no nos damos cuenta de que de esta manera podemos ser esclavos de ellas.

La culpa


Asumir nuestra responsabilidad de lo que sentimos sería un paso de gigante para ser Feliz. “No creemos que nosotros seamos responsables de lo que sentimos. Siempre decidimos buscar y encontrar un culpable de hacernos sentir eso que sentimos”.

¡Qué gran realidad es! La de buscar en nuestra vida un culpable que sea el responsable de nuestro sufrimiento. Cuando señalamos a alguien con el dedo, si nos fijamos bien, nos daremos cuenta de que un dedo señala al otro, pero tres de mis dedos me señalan a mí.

¿Qué hacemos cuando se nos presenta un conflicto?


Sería bueno observar que parte de nosotros se activa cuando estamos viviendo un conflicto, ¿reaccionamos desde, “el miedo o desde el amor”? Por muchos argumentos que podamos escudriñar en nuestra mente y por más justificaciones que busquemos, quizás no lo veamos, pero de una manera inconsciente pueden ser nuestros miedos más arraigados los que hagan que reaccionemos para que de una manera u otra nos podamos proteger, pero como no atendemos a eso que estamos sintiendo, sino todo lo contrario, estamos intentando a toda costa que eso que me paso no se vuelva a dar. Por eso, estos miedos pasarán, pero no lo habremos atendidos y no habremos aprendido de ellos. La otra vertiente por la que nos podemos mover y a la que a veces ni le hacemos caso, es el amor. Os suena: “Quieres ser feliz o tener razón”. Parece fácil, a simple vista seguramente todos elegiríamos la opción de “Ser feliz”, pero si somos honestos con nosotros mismos podremos ver y observar que de una manera muy sutil, tanto, que es inconsciente, en nuestro diálogo interior nos veremos anclados en la segunda, “si, si, pero tengo razón…”. Y por mucho amor que tengamos, el miedo pasará a gobernar nuestra vida porque así creeremos que estaremos a salvo. Y así, va pasando la vida….

Foto: Montse Parejo
Sanlúcar de Barrameda.