El miedo


Todos sabemos que el miedo resulta útil al ser humano sólo como defensa ante un peligro real. Sin embargo, cuando se origina por causas irracionales y es experimentado sin necesidad, no tiene más objeto que el de hacernos daño. Las emociones que más vergüenza nos da expresar son el miedo y la tristeza, que cuando no se expresan son trasmutadas en resentimiento, que es el origen de gran parte de nuestra ira. Muchas veces esa tristeza es por sentirnos solos y ese miedo es a no ser queridos. Cuando nos permitimos la expresión de la tristeza y el miedo viene la aceptación, y tras ella surge una emoción que brilla más que el sol y no es otra que la alegría. Dice un proverbio sufí: » El miedo llamó a la puerta, abrió la confianza y cuando abrió ya no había nadie».

¿Cómo nos hablamos?


No sé si conocéis los estudios del profesor japonés Masaru Emoto. Estas dos fotografías son parte de su estudio donde ha puesto de manifiesto cómo la manera de hablar a simples recipientes con agua afecta a la forma que adquieren los cristales cuando está se congela. ¿Si un gran porcentaje de nuestro cuerpo es agua? Resulta inquietante «pensar» si esa manera o las formas tan duras en la que muchas veces nos tratamos y nos hablamos a nosotros mismos puedan estar afectando a nuestro cuerpo. No deja de ser como mínimo revelador, creo que ya no tiene mucho sentido aislar o independizar nuestros pensamientos y nuestros sentimientos de lo que ocurre en nuestro cuerpo. Empecemos por tratarnos mejor de lo que solemos hacerlo y quizás obtengamos mejores resultados, a ver si nos damos cuenta que ninguno de nosotros saldrá de aquí con vida, así que por favor deja de tratarte mal hasta con los pensamientos. Como dijo Buda: «Aferrarse a la ira o guardar rencor es como beber veneno y esperar que la otra persona muera»

Solo cuando estás bien contigo puedes estar bien con los demás


Solo cuando estás bien contigo puedes estar bien con los demás. Solo cuando manejas tu soledad puedes manejar una relación. Necesitas valorarte para valorar, amarte para amar, respetarte para respetar, y aceptarte para aceptar, ya que nadie da lo que no tiene dentro de sí. Pretender que otra persona nos haga felices y llene todas nuestras expectativas es una fantasía que sólo trae frustración.

Que importante es recordar que, desde mi momento presente, no puedo condenar…


Que importante es recordar que, desde mi momento presente, no puedo condenar a quien fui en el pasado por la sencilla razón de que aquella a quien ahora juzgo y repruebo es otra persona. Actuamos siempre conforme a la sabiduría que tenemos en cada momento, y si actuamos mal, al menos en ese punto había ignorancia. Es absurdo condenar la ignorancia pasada desde la sabiduría presente.

Aceptar la vida


Solo sufrimos porque pensamos que las cosas «deberían» ser de otra manera. En cuanto abandonamos esta pretensión, dejamos de sufrir. En cuanto dejamos de imponer nuestros esquemas de la realidad, la realidad deja de presentarse adversa o propensa y comienza a manifestarse tal cual es, sin ese patrón valorativo que nos impide acceder a ella. La regla general que se puede aplicar a todo en nuestra vida es la siguiente: «Si no aceptas que existe la posibilidad de cometer errores, no vas a conseguir progresar demasiado», M. Wilkins.

Hola


Dicen que no existe la falta de tiempo, que existe la falta de interés, porque cuando la gente realmente quiere, la madrugada se vuelve día, martes se vuelve sábado y un momento se vuelve una oportunidad. También dicen que quién mucho espera, se decepciona y sufre. Así que tenemos que revisar nuestras expectativas y meternos en la cabeza aquello de «No esperes nada de nadie, espéralo de TI» Por eso me he hecho la firme promesa de «Serme fiel y respetarme, en la alegría y en la pena, en la salud y en la enfermedad, todos los días de mi vida».

APRENDIZAJES DE VIDA


Cualquier persona, situación o experiencia, que esté destinada a cruzar tu vida, lo hará…Bien sea para una hora, o para toda una vida. Aprender y comprender, que nada nos pertenece, nos lleva a disfrutar de todo aquello que nos aporta aprendizaje, sabiduría, felicidad y serenidad…No te ahogues en un mar inexistente; deja que las aguas fluyan y que la corriente de tus experiencias, te lleven a los lugares más fascinantes del mundo. Sumérgete en el reto, que la propia vida te ofrece cada día. Mientras tanto, respira… y da gracias por todo lo maravilloso que tienes ante ti. Porque hay tantas verdades como personas conocerás y cada cual tiene su propia historia, y su propio tesoro por rescatar. Recuerda, que lo que nunca ha tenido sentido para ti; de repente, toma vida propia y se coloca con una exquisita precisión, en el lugar al que siempre perteneció. Nunca olvides, que solo depende de ti, hacer del resto de tu vida, lo mejor de tu vida…Rosa Vidal Ross, 2014.

El dar y el recibir


Atrevernos a pedir ayuda es un acto de valentía y no de cobardía como muchos piensan.

Un niño pequeño intentaba, con mucha dificultad y sin éxito, levantar una pesada piedra. Su padre, observando el fracaso de su hijo, le preguntó: – “Estás usando toda tu fuerza?” – «Sí,” respondió el niño con impaciencia. – “No, no lo estás haciendo,” contestó el padre. “Yo estoy aquí esperando, y aún no me has pedido que te ayude.”

En ocasiones, debemos dejar de lado nuestro orgullo y nuestra «fuerza» para poder pedir ayuda a las personas que nos rodean. Deberíamos aprender que no siempre podremos resolver todos los problemas solos. El «dar» y el «recibir» ayuda es un aprendizaje importante para la vida.

Hola


De repente todo se vuelve tan simple que asusta. Perdemos las necesidades, se reduce el equipaje. Las opiniones de los demás, son realmente de los demás, incluso si son sobre nosotros; no importa. Abandonamos las certezas porque ya no estamos seguros de nada. Y no nos hace falta. Vivimos de acuerdo con lo que sentimos. Dejamos de juzgar, porque ya no hay bien o mal, sino más bien la vida que eligió cada uno. Finalmente entendemos que todo lo que importa es tener paz y tranquilidad, es vivir sin miedo, es hacer lo que alegra el corazón en ese momento. Y nada más.

Cuando descubrimos todo eso es cuando llega la satisfacción plena. La verdadera felicidad”.

PSICONEUROINMUNOLOGÍA


Es la ciencia que estudia la conexión que existe entre el pensamiento, la palabra, la mentalidad y la fisiología del ser humano. El pensamiento y la palabra interactúan con el organismo y producen cambios físicos muy profundos. Hasta ahora lo decían los iluminados, los meditadores y los sabios; ahora también lo dice la ciencia: son nuestros pensamientos los que en gran medida han creado y crean continuamente nuestro mundo. “Conforme a cómo nos hablamos a nosotros mismos, moldeamos nuestras emociones, que cambian nuestras percepciones. La transformación del observador (nosotros) altera el proceso observado. No vemos el mundo que es, vemos el mundo que somos”. Cuando nuestro cerebro da un significado a algo, nosotros lo vivimos como la absoluta realidad, sin ser conscientes de que sólo es una interpretación de la realidad. ¿Podemos cambiar nuestro cerebro con buenas palabras? Ya lo dijo el Dr. Santiago Ramón y Cajal, premio Nobel de Medicina en 1906,: “Todo ser humano si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro”. No somos conscientes del poder que tienen nuestros pensamientos y nuestras emociones, Cada célula de tu cuerpo reacciona a todo lo que dice tu mente. Sigmund Freud dijo: «Las emociones no expresadas nunca mueren. Son enterradas vivas y

germinan posteriormente en peores formas» Y su discipulo Carl Jung también nos habla de lo mismo: «La enfermedad es el esfuerzo de la naturaleza para curar al hombre».