La gran maestra, la vida


«Cada dolor te hace más fuerte. Cada traición más inteligente. Cada desilusión más hábil. Cada experiencia más sabi@. Así es la vida, una maestría».

Foto: Montse Parejo
Sanlúcar de Barrameda

Tomar Conciencia


Tomar conciencia de nuestra presencia, de nuestro momento presente, del aquí y el ahora, parece fácil pero no lo es. Continuamente estamos rumiando y pensando en lo que esperamos, o, en “esto no me podría pasar”, dejamos nuestra mente volar, idealizando cómo debería de ser nuestra vida, sin darnos cuenta que con esta actitud, dejamos de atender lo único que tenemos, nuestro momento presente, en el que nada de lo que yo estoy elucubrando está ocurriendo, por eso nos cuesta creer que en cada instante tenemos todo lo que necesitamos, pero nosotros no lo vemos porque pensamos que necesitamos otra cosa y esa otra cosa es obvio que no la estamos necesitando porque “eso” que yo anhelo o ansío, no está ocurriendo.

Foto: Montse Parejo
Sanlúcar de Barrameda

La actitud


“La vida tiene sentido propio, lo que no tiene sentido es la forma en la que la vivimos”, Sergi Torres.

Nos solemos quedar atrapados en cómo eran las cosas antes, nos quejamos de que tal o cual cosa no debería de haberme pasado o nos enredamos en lo que creemos que debería de ser. No nos damos cuenta de que con esta actitud estamos rechazando continuamente nuestra vida porque está no viene como uno desearía o esperaría que fuese; pero las cosas son como son y no como uno querría (que difícil nos resulta aceptar esto). Quizás eso que estamos tratando continuamente de rechazar nos esté aportando algo, pero para ver eso, nos tendríamos que abrir a la posibilidad de permitirnos vivirlo, sin juzgarlo como bueno o malo, ya que eso que me está pasando quizás nos esté enseñando algo. “Cada siguiente nivel de tu vida demandará una nueva versión de ti”. Aunque nos cueste creerlo, todo o casi todo es cuestión de ACTITUD.

La realidad NO duele.


La realidad NO duele. La realidad es lo que es, lo que duele son las expectativas, juicios y percepciones que añadimos a la realidad.

El ego


Hay un dicho que dice “Cualquiera te puede insultar, pero nadie te puede ofender”. Lo cierto es que, quien se ofende y resiente es nuestro ego. Todos tenemos “ego” forma parte de nosotros, pero no somos conscientes que nosotros somos más que él. Vamos por la vida creyéndonos a pie juntillas todo lo que esta voz nos dice y nos vamos dejando llevar por ella, aún incluso cuando está nos lleva a las profundidades más tenebrosas. Sería necesario y bueno poder silenciar o al menos empezar a dudar de esa voz que llevamos dentro para sufrir menos y poder así empezar a vivir. Ese “yo” que está siempre hablándote rara vez para y rara vez está satisfecho, es un consumidor de problemas, cuando resuelves uno ya tiene otro en la cola. La voz de ego, nos confunde y nos aleja de nuestro verdadero ser, ya que impide que puedas sentir desde el corazón, desde la sencillez de tus emociones. El “ego” dice: Cuando soluciones todo, podrás estar en paz. Y el “Ser” dice: Cuando estés en paz, todo se solucionará.

Atrévete a vivir


Preferimos ser maestros de la queja a ser los observadores de nuestra belleza. Todas las personas desde que nacemos estamos forjados de lo mismo, de Belleza, Bondad y Verdad, pero a medida que vamos creciendo se nos olvida y de qué manera. Tuve la suerte de tener un profesor que nos decía, “cada uno de ustedes son patrimonio de la humanidad”, ¡que verdad más grande! Pero que ignorantes y ciegos podemos llegar a ser ya que no nos lo creemos, nos da miedo darnos cuenta de esto. Podríamos decir que cada uno de nosotros es “Arte”, que maravilla y grandioso podernos ver así. Cuando empiezo a permitir que mi mente sea consciente de mi propia belleza, esto ya no es solo para mí, ya que no puedo ver mi belleza sin incluirte a ti en ella, esto es algo imposible porque somos la misma cosa. Vive, exponte en tu vida, se tú mism@, sintiéndote un «ser» completo.

Dejar ir


Para las personas que les cuesta soltar… Esta es una de mis frases favoritas de la película Comer, Rezar y

Amar:
Él: Déjalo ir.
Ella: Pero lo amo.
Él: Pues amalo.
Ella: Pero lo extraño.
Él: Pues extráñalo. Cada vez que pienses en él, mándale amor y Luz. Después deja ir el pensamiento. Tienes miedo de dejarlo ir porque después estarás sola. Pero esto es lo que tienes que entender, si despejaras todo ese espacio que ocupas en tu mente por obsesionarte con esta persona, tendrías una puerta y ¿sabes qué haría el universo al verla? Colarse. Se colaría y te llenaría del amor más hermoso que jamás hayas podido conocer. Así que deja de estar usándolo a él para bloquear esa puerta. Déjalo ir.


Tomar conciencia


Nuestra cultura parece que esta absorta ante los avances de la ciencia y de la tecnología, pero estamos ignorando una idea fundamental, la idea de que la conciencia está en la base de toda experiencia humana, y que las cualidades que cultivamos en la mente y el corazón influyen poderosamente en nuestro bienestar físico y psicológico. Tomar conciencia de nuestra vida, de nuestro interior, de lo que pensamos y de lo que sentimos, nos transforma. Nos empeñamos en anular el poder que cada uno tiene o puede llegar a tener en sus vidas. El desarrollar nuevas capacidades que nos lleven a poder percibir, actuar, pensar y sentir de otra manera no solo propicia una mejor salud y una mayor felicidad, sino que además como demuestran estudios actuales pueden incluso modificar nuestra fisiología y nuestra neurología. Por lo que es necesario indagar en un estudio hacia el interior de cada uno de nosotros.

Buena reflexión:


«La gran mayoría creemos que estamos aquí para mejorar el mundo o cambiarlo. Sin embargo, descubrí que yo no había nacido para cambiar nada, sino para aprender a amarlo todo». Sergi Torres

La imagen que tenemos de nosotros…


La imagen que tenemos de nosotros esta tejida por pensamientos de lo que creemos ser, no de lo que realmente yo «soy». Por alguna razón creemos que el auto-flagelarnos, el sentirnos culpables o el hacer sentir culpables a los demás de lo que nos pasa, es más efectivo que el ser amable, comprensivo o compasivo con uno mismo. Cuando nos aceptamos completamente, siendo tal cual uno es, con sus debilidades, sus defectos, teniendo compasión, amabilidad, amor, aunque no seamos perfectos, aunque fallemos o nos equivoquemos, permitiendo que las cosas salgan como salen no como uno quiere que salgan, quizás viviríamos mejor nuestras vidas. «La curiosa paradoja es que cuando me acepto tal cual soy, entonces puedo cambiar». Cada instante que vivimos es completo, tiene textura y está vivo.