¿Qué pasará?


Cuando nos diagnostican una enfermedad grave, es importante evitar pensamientos de pánico para no entrar en caos. Tener presente que se dispone de tiempo para meditar las cosas y que no se debe tomar decisiones apresuradas. Es vital, rodearse y protegerse de personas que nos puedan ayudar, evitando aquellas otras que tildan todo de negativo. Debemos saber que se ha llegado a una bifurcación en nuestro camino, nos podemos someter a esa experiencia indeseable, padecer la situación, o trascenderla con la garantía de que nuestra vida se enriquecerá. Como ven, nos podemos abrir a una transformación tanto positiva, como también negativa. Lo más importante, es que nos podemos hacer cargo, por lo menos del rumbo que queremos tomar. El poder más importante que todos tenemos es el de “Elegir”.

“La vida es una enfermedad terminal”, con muy mala prognosis, no hay forma de salvarse. Si estas vivo te vas a terminar muriendo y a todos nos pasará lo mismo.

Piensen en la cantidad de veces que explican sus vidas basada en factores externos. La vida no pasa para afuera, la vida pasa por las decisiones que “YO” tomo frente a las circunstancias.

Besos y abrazos

Las creencias, sí importan


Durante décadas, la investigación en el campo médico continúa confirmando las conexiones entre el cuerpo, la mente, las emociones y el espíritu.

Por mucho que nos empeñemos, no podemos erradicar la enfermedad, la enfermedad forma parte de la vida. A muchas de ellas, como por ejemplo al cáncer, le otorgamos un poder monumental, a muchos el solo hecho de nombrarla les da miedo, ya que se le asoció durante mucho tiempo a la muerte. Hoy sabemos que existen dos factores que pueden fomentar el desarrollo de células cancerosas en nuestro cuerpo: los agentes carcinógenos, que todos conocemos y las causas emocionales, subestimadas por la cultura occidental. Lo interesante es que esta información no es nueva. El hombre sabe desde hace tiempo que la mente y las emociones pueden estar relacionadas con el cáncer. Sin embargo, estos factores no se someten fácilmente a frías estadísticas, no acceden a protocolos de investigación, que es una de las premisas para que esto sea científicamente aceptado.

Hoy sabemos que los pensamientos, las emociones, los estilos de vida afectan directamente a las células y órganos mediante el fortalecimiento o el debilitamiento del sistema inmunológico, el sistema endocrino y el sistema nervioso.

Hace muy poco descubrí el “Método Simonton”, esté método fue creado por un médico, radió-oncólogo, el Dr Simonton, muy reconocido y prestigiado por toda la comunidad médica americana. Durante muchos años por su profesión trato el cáncer, enfermedad que él mismo había padecido a los 16 y 32 años. Sus estudios me vinieron a confirmar lo que desde mi bagaje profesional ya presentía, la enfermedad forma parte de nuestra vida, y que nuestras “creencias” influyen en nuestro organismo.

Tenemos que tener en cuenta que lo que enferma a algunas personas, a otras no les produce nada, del mismo modo que lo que cura a unos, a otros no les provoca ningún efecto. Aquí habría una variable que pocas veces tenemos en cuenta y esa sería que ¿piensan o sienten estas personas sobre su enfermedad, como afrontan las adversidades, que piensan o sienten de ellos mismos? Desde su experiencia Simonton, llego a decir que “en el paciente con cáncer, importa el perfil de sus creencias“, llegó incluso a admitir que “la mente se refleja en el cuerpo, nuestros cuerpos están produciendo células débiles, confundidas y deformadas. La creencias y emociones enfermas empujan a nuestros cuerpos hacia el sufrimiento”

En su desarrollo profesional, este médico pudo observar casos de individuos que habiendo logrado con su tratamiento superar la enfermedad y vivir durante años, incluso decena de años, ante una situación de choque emocional, producida por, la muerte de un hijo, una infidelidad o la pérdida de trabajo por tiempo prolongado, conocieron la reactivación de su cáncer, que en estos casos los llevaría a la muerte.

El método Simonton trabaja mucho con la “visualización”, visualizarnos sanos. En el tema de la salud es muy importante fomentar y trabajar con la esperanza. La esperanza es la creencia que destaca que lo deseable es posible. Para toda persona con una enfermedad “grave” es vital que acreciente la creencia en la frase “yo me voy a curar” abriéndose a la posibilidad de que “la curación es posible”. Somos seres humanos y por lo tanto es necesario que hagamos las paces con el hecho innegable de que no somos eternos. Así tendremos dos herramientas poderosas: la creencia de que le curación es posible y que, si tenemos que morir, está todo bien.

Para transitar hacia la salud, hacen falta tres cosas: “Saber encender el poder interno en el paciente, recurrir al coraje colectivo (el entorno) y tener la fe de un niño”.

“Aprendamos a tomar decisiones, a hallar la armonía, si hay miedo, el cuerpo reacciona mal. Es esencial la aceptación y la fe en el tratamiento. Nunca luchen. Si no lo aceptan, no lo hagan”.

Me quedo con una cita del Dr. Norberto Arias, este señor se declara antes que médico, un “ser humano”, y él dice:

He aprendido que aquello que se dice con respecto a que el terapeuta no debe involucrarse con el paciente, hay que revertirlo drásticamente. Parafraseando a Ram Dass, afirmaría que lo mejor que un ser humano tiene para otro ser humano no es ni más ni menos, que su propio ser”. Me sumo a estas palabras, porque es como vibro y resueno.

Besos y Abrazos

¿De quién es la culpa?


Hacernos responsables de uno mism@, nos llevaría a un mundo mejor, dónde los “otros”, sólo nos harían conocernos cada día un poquito más…

Besosss y abrazos


Tú y el miedo


El miedo es una fabricación nuestra y se alimenta de la atención que le damos. “Donde ponemos nuestra atención, ponemos nuestra energía”. No nos damos cuenta, pero somos nosotros mismos los que nos contamos una historia de terror, haciendo que nos muramos literalmente de miedo, sin darnos cuenta de que nada de eso que yo estoy pensando, está ocurriendo.

Sería bueno, dejar de ser espectadores de nuestra vida, muchas veces, nos sumergimos en nuestros miedos, y nos dedicamos a ver como el “otro” ya sea mi parej@, compañer@, o… quién sea, hace o no hace…; si somos honestos con nosotros mismos, la mayoría de las veces, no vemos lo que está ocurriendo sino que a través de los actos de los demás nos dedicamos a imaginar que nuestra vida se va a al traste, o nos sentimos perdid@s, sin darnos cuenta que independientemente de lo que ocurra, no estás haciendo nada, solo contemplando como un observad@r como transcurre tu vida, en función a como se mueven los demás,  sintiéndote maltratad@, o ignorad@. Es hora de hacernos responsables de nosotr@s y dejar de manipular nuestro entorno para evitar que eso a lo que le tengo tanto miedo, ocurra.

“Cuantos más apegos dejes caer por el camino de la vida…Más cerca estarás de encontrarte a Ti mism@”.

Besos y Abrazos

Montse

Empezar a re-conocernos


Tomo conciencia que aprendo enseñando lo que quiero aprender“.
Que importante es darse cuenta que sabemos muy poco de nosotros mismos. Gracias a la relación que mantenemos con los demás nos vamos descubriendo, yo diría que nos vamos “re-conociendo”. Cuando algo nos duele solemos mirar al otro responsabilizandole de ese dolor, sin darnos cuenta que ese dolor nos está hablando a nosotros, pero no nos paramos a plantearnos “¿el porqué me duele, o porque me he enfadado,…? Quizás al mirarnos, veríamos que en esa relación con el otro, nos hemos podido sentir abandonados, o no respetados, o no valorados, o esperábamos otros resultados distintos de los que se dieron debido a las expectativas que nos habíamos marcados…. Cuantas veces hemos sentido que nuestra vida no vale nada o que no merece la pena vivirla porque para tal o cual persona yo no fui tenida en cuenta, o no fuimos amados como necesitábamos serlo. Te guste o no, con la persona que vas a convivir el resto de tu vida, es contigo mism@. Cuando el amor por ti es suficiente, no necesitas que alguien te ame, ya que con tu amor llenas cualquier vacío que puedas percibir.

Besos y abrazos
Montse

Oración judia


Os comparto esta bella oración judía, que nos lleva al más profundo de los agradecimientos, a hacernos conscientes de nuestra existencia, del aquí y del ahora, de que adoptemos mentes de principiantes para poder maravillarnos de todo lo que vemos, y sobre todo agradecer el milagro de la vida, de tu vida y de la de los seres que amas.

“Que tus despertares te despierten.

Y que, al despertarte, el día que comienza te entusiasme.
Y que jamás se transformen en rutinarios los rayos del Sol que se filtran por tu ventana en cada nuevo amanecer.
Y que tengas la lucidez de concentrarte y de rescatar lo más positivo de cada persona que se cruce en tu camino.
Y que no te olvides de saborear la comida, detenidamente, aunque “solo”

se trate de pan y agua.
Y que encuentres algún momento durante el día , aunque sea corto y breve, para elevar tu mirada hacia lo Alto y agradecer, por el milagro de la salud, ese misterioso y fantástico equilibrio interno.
Y que logres expresar el amor que sientes por tus seres queridos.
Y que tus brazos, abracen.
Y que tus besos, besen.
Y que los atardeceres te sorprendan, y que nunca dejen de maravillarte.
Y que llegues cansado y satisfecho al anochecer por la tarea satisfactoria realizada durante el día.
Y que tu sueño sea calmo, reparador y sin sobresaltos.
Y que no confundas tu trabajo con tu vida, ni tampoco el valor de las cosas con su precio.
Y que no te creas más que nadie, porque, solo los ignorantes desconocen que no somos más que polvo y ceniza.
Y que no te olvides, ni por un instante, que cada segundo de vida es un regalo, un obsequio, y que, si fuésemos realmente valientes, bailaríamos y cantaríamos de alegría al tomar conciencia de ello.
Como un pequeñísimo homenaje al misterio de la vida que nos acoge, nos abraza y nos bendice.”

El poder del pensador


Nos cuesta mucho entender que no hay nada fuera de nosotros. Diríamos que el ego vive en el exterior, y no solo le da poder a todo sino que además lo justifica. Nos empeñamos en buscar fuera lo que está dentro. Nadie te puede dar lo que tu no te des. Son muchos los que dicen que lo que ves fuera no es más que un reflejo de lo que hay dentro.
Si te sientes inseguro, tu inseguridad no está fuera, está dentro. Fuera encontrarás cosas que te hagan sentir inseguro, pero sólo es eso, un reflejo de tu inseguridad interior. Por eso se dice que el exterior no va a cambiar, que tendrías que hacer una mirada hacia tu interior y observar que piensas, que sientes, porque reaccionas como lo haces. Solo en el interior puedes corregir. A todo esto es a lo que se llama, “tomar conciencia”. Cuando nos hacemos conscientes de cómo pensamos, sentimos y de porque actuamos o reaccionamos de la manera que lo hacemos, podemos gobernar y dirigir nuestras vidas.
Todo está en nosotros, el amor, la paz, la felicidad y cualquier cosa.

Montse Parejo

Real o imaginario


Los psicólogos solemos decir que el inconsciente no distingue entre la realidad y la imaginación. Las imágenes que grabamos en nuestra mente, en particular las que van acompañadas de una emoción, nos aportan la misma experiencia tanto si son ciertas como si son ficticias.
Si nos hacen un escaner pensando en una manzana y otro escaner mirando una foto de una manzana, se activan la misma zona cerebral. Diríamos que el objeto y la idea del objeto son equivalentes.
La mente es muy poderosa y jamás pierde su fuente creativa. Nunca duerme, está creando continuamente. Es difícil reconocer la oleada de poder que resulta de la combinación de pensamiento y creencia, la cual puede literalmente mover montañas. No hay pensamientos fútiles.
Todo pensamiento produce forma en algún nivel.

Buena semana para tod@s!!

Lo siento…


Hace poco escuche que “Somos Sonido y que las palabras son Semillas”. Cuando decimos “lo siento”, o, “perdóname”, o, un “gracias, son sonidos que ejercen un gran poder beneficioso en tu cuerpo, pero son muchos los estudios que revelan que un “Te amo” es el sonido más sanador que podríamos encontrar. Si empezáramos a cultivar estos sonidos en nuestro léxico no sólo enfocado hacia los demás sino hacía uno mismo, los efectos serían maravillosos. “Lo siento, perdóname, gracias, te amo” “Resulta que amarte a ti mism@ es la mejor forma de mejorarte a ti mism@. Y mientras te mejoras a ti mism@, mejoras tu mundo”. “Cuando desees mejorar cualquier aspecto o situación en tu vida, hay sólo un lugar donde intentarlo: dentro de ti. Y cuando mires allí, hazlo con amor”.

Pensamos que la Felicidad es una sensación feliz y la felicidad no es una sensación


Pensamos que la “Felicidad” es una sensación feliz y la felicidad no es una sensación, ni tampoco es un concepto. La “Felicidad” es un estado de consciencia, es un estado de presencia, es el saber que existes, la felicidad es la existencia en sí misma y ya existes, ya estas existiendo por lo tanto ya estas siendo felicidad, lo que ocurre es que la forma en la que somos felices no nos parece ser felicidad. Estamos vivos, somos una forma de vida y somos una forma de vida que ha olvidado que es vida, que esta viva. Y yo me declaro “FELIZ” porque me siento viva.