¡Cómo te tratas!

Hacer cambios en nuestra vida es de todo menos fácil y más cuando se trata de empezar a darte tú, lo que esperabas recibir de alguien.

Te puedes llegar a sentir ofendid@, humillad@, despreciad@, atacad@, vejad@, …por mucho que te cueste creerlo, nadie te puede tratar así, a no ser que tú, se lo permitas.

Las artimañas que se pueden llegar a usar para llegar a doblegar y hacer sentir despreciable a una persona son brutales.

Ya lo decía Napoleón “Si quieres vencer a tu enemigo, hazlo sentir culpable”.

A veces, la más dolorosa y dañina es la que viene en el nombre del «amor». Aquel familiar (madre, padre, hermanos, pareja, hijos, …) que te trata mal pero como solemos decir, es que es mi «familia», parece que eso le da la libertad de agredir, chantajear, insultar, usar,… Eso ocurre porque quizás para ti, el concepto de “familia” es otro y tiendes a permitir una y otra vez que te hagan sentir mal, haciéndote ver que no vales, o qué no estás a la altura, o que tú no llegarás a ningún sitio.

No te lo creas, porque no es verdad.

La vida te está ofreciendo la oportunidad de darte cuenta de que efectivamente no necesitas a esa persona para vivir, el problema radica en que tú si crees que la necesitas.

No te voy a negar que, al hacer este cambio, el miedo no invada, ni que no sea doloroso. Es importante darte cuenta de que la vida, te está ofreciendo la posibilidad de empezar a vivir, para y por ti.

Dice un dicho «Cuidado con lo que toleras ya que estas enseñando al otro como debe de tratarte«.

La pregunta que debes de plantearte no es:

¿Porque me trata así? Sino ¿porque dejo que me siga tratando de tal o cual manera?

La diferencia es muy sutil y lo mejor de todo, es que te asombraras al descubrir que la respuesta la tienes tu.

Aprender a no necesitar la aprobación de los demás, en especial de esa persona a la que le otorgas tanto poder; ni el respeto; ni su cariño, es muy necesario para que puedas seguir navegando en tu vida.

Seguramente tengas alrededor gente que te traten muy bien, con respeto y con mucho amor, pero a estos no le das ningún valor porque sigues esperando recibir esto, de otra persona que, por un motivo ajeno a ti, no te lo está dando.

Recuerda, si no empiezas a darte lo tú, estarás a merced de aquel que sepa cómo anularte, porque tú, le habrás dado el poder para hacerlo.

Así que deja de esperar que la situación cambie y empieza a querer cambiar Tú.

Besos y Abrazos

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