Aprender a agradecer

El agradecimiento es una actitud que no exige obligaciones, es una forma de ser que trasciende todos nuestros actos.

Como diría Jeff Foster, «Si no estás agradecido o agradecida por lo que tienes, nunca serás feliz con lo que obtienes. Siempre sentirás que no tienes suficiente.
Te arrepentirás del pasado porque podrías haber «hecho más». Y estarás ansioso u ansiosa por el futuro, porque podrías «perderte» la riqueza».

Empezar a agradecer las cosas pequeñas, las que pasamos por alto porque no valoramos o damos por hecho que siempre van a estar ahí.

Aprender a valorar cada mañana. Dar las «Gracias» por un nuevo día.

No solo se trata de ser capaces de agradecer los actos que los demás hacen por nosotros, sino que además el arte de ser agradecidos es también la virtud de ver en nosotros mismos aspectos positivos.

«Todo nuestro descontento por aquello de lo que carecemos procede de nuestra falta de gratitud por lo que tenemos«.

Saber apreciar al otro, simplemente porque es otra forma de vida que al igual que tú, tiene sus procesos, sus necesidades y como no, sus carencias

«Yo te reconozco a ti por lo que eres, por tus virtudes, por tu forma de ser, y te doy las gracias por formar parte de mi vida enriqueciéndola con tu presencia».

Gracias, gracias, gracias a todos por lo bueno, por los aprendizajes, como siempre digo, aprendemos desde el dolor, a veces la vida nos golpea para que apreciemos más nuestro «Ser».

«Cuando ayudes a alguien, hazlo dando gracias, pues la vida te ha puesto en el lugar del que da y no en el lugar del que necesita la ayuda».

«¡Ojalá vivas todos los días de tu vida!»

Besos y Abrazos

2 comentarios
  1. José Pecci
    José Pecci Dice:

    Además es un buen ejercicio muy saludable para nuestro corazón, así que muchas gracias Montse por tus regalos en forma de reflexiones, siempre en el camino hacia la paz interior.
    Gracias, gracias, gracias…

    Responder
  2. Aurora
    Aurora Dice:

    Qué verdad más grande. Estoy totalmente de acuerdo, yo procuro que no se me olvide, por prisas o cortedad, expresar mi agradecimiento, porque lo siento desde el corazón.
    Cuando me despierto por la mañana, me siento muy agradecida y aún estando sola digo GRACIAS en voz alta, porque sigo viva, aunque no soy religiosa. Esto creo que lo he aprendido desde que murió mi marido. Como explicas se aprende desde el dolor. ¿Es posible aprender realmente sin dolor?
    MUCHÍSIMAS GRACIAS Montse por estas reflexiones tan edificantes. Un beso.

    Responder

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