Como afrontemos la nueva realidad va a depender en gran medida del estilo de apego que tenga cada uno. Somos muchos y cada uno tiene una forma distinta de relacionarse, diríamos hay personas más introvertidas, otras más ansiosas, más equilibradas o más caóticas e incluso están las impulsivas.

Podríamos decir que ese factor es el que hace que cada español esté teniendo una respuesta distinta ante la pandemia y, sobre todo, ante sus consecuencias restrictivas. Nuestra respuestar tras el confinamiento y nuestros mecanismos para sobrellevar cada fase, dependerán también de estas formas de ser.

Después del confinamiento es previsible esperar que se dé un impacto cultural, un cambio que sobre todo afectará a la manera que tenemos de relacionarnos.

Uno de los principales cambios que vamos a notar será el “contacto”, nuestra cultura es mucho de tocarnos, abrazarnos, nos gusta y mucho socializar con los demás y después del confinamiento, nos vamos a tener que acostumbrar a tocarnos menos, quizás por un tiempo mayor del deseado.

No podemos generalizar pensando que todos vamos a aprender los mismo después de esto, ya que para nada será así, nos podremos encontrar a muchísima gente que están haciendo un tiempo fuera en sus vidas para que cuando salgamos del aislamiento puedan recuperar o volver la de antes, a lo conocido. Habrá otras que lleven el distanciamiento de manera férrea por miedo al contagio temiendo el salir y sobre todo el relacionarse, probablemente estas personas respondan a patologías previas, psicológicas o psiquiátricas, y no tanto a la pandemia en sí».

En cambio, habrá otras que este tiempo lo hayan utilizado para realizar un trabajo más introspectivo, dándose cuenta de que “La forma en la que vivimos la vida, no tiene sentido, el contenido, por supuesto que sí, pero la forma no”.

Quizás este tiempo de confinamiento nos podría servir para darnos cuenta de aquello que tiene valor de lo que no lo tiene, a mantener nuestras relaciones a través de la distancia, quizás hayamos sabido descartar a quien no tiene que estar en nuestras vidas y a quién si.

Y algo muy importante al menos para mi, habremos entendido que somos vulnerables, pero no impotentes.

No nos podemos olvidar que «Somos animales sociales, gregarios y creativos. Y estamos llamados a adaptarnos a una nueva etapa de vida.

Por ti, por tu familia, por tus seres queridos y amistades, cuídate, cuídalos, cuídame, cuidemos nos entre tod@s.

Ya hemos tenido demasiado sufrimiento, demasiadas muertes seamos responsables!!!!

Seamos responsables por el bien de todos.

Juntos Venceremos.
Besos y Abrazos